martes, 20 de octubre de 2020

El astronauta

Cuéntame qué ves
más allá del Sol,
astronauta perdido.

domingo, 18 de octubre de 2020

Carta a Eros

Guanajuato, Guanajuato 06-octubre-2020

A Eros:

Hola ¿Cómo estás? ¿Estás? Ya no sé cuánto tiempo ha pasado desde tu última partida, pero desde ese día siento que la vida corre y se va de largo, y yo nada más la veo pasar, pero de vez en cuando me dejo arrastrar por ella. Y la corriente de repente me pega tan fuerte que me hace sangrar de las viejas heridas y también me abre otras nuevas, pero basta con soñar que vuelvo a tenerte para no caer inerte.

lunes, 12 de octubre de 2020

Consejos de un héroe a un villano


Consejos de un héroe a un villano

No se resienta contra todo aquél que le lleve la contraria en sus siniestros planes, tal vez necesita ser escuchado ese alguien que bien pudiera ayudarle a pensar mejor en su forma de actuar; así no terminaría tan mal como siempre.

No se victimice, usted no sólo ha sufrido; se ve demasiado egoísta y soberbio. 

jueves, 8 de octubre de 2020

Cuento de la Ciudad Grande (fragmento)

Es noviembre. En la Ciudad Grande hay mal tiempo. La lluvia mezclada con nieve, o simplemente la lluvia, gotean incesantemente. Gotas de agua caen sobre la acera, sobre las casas y sobre los gélidos transeúntes que se esconden bajo los paraguas. El cielo está bajo y oscuro, nublado. Nubes gigantes cuelgan inmóviles sobre la ciudad. A causa de ellas, no se filtra ni un solo rayo de sol. Apenas es medio día, pero parece anochecer. Está húmedo y frío. Todavía no nieva, pero todas las noches ya hay heladas. El follaje de los árboles se ha deshojado hace mucho y permanecen de pie en siluetas oscuras. Las ramas, arrastradas por todos los vientos, tiemblan y se balancean.

martes, 6 de octubre de 2020

El azul existe – yo también


Desgarrando lentamente
las sombras del pasado
va aquel bosque de misterio
esperando sanar.

Sus frutos no germinan
se consume
convirtiéndose en su propio alimento.

Aquel bosque
aún crece en azul.

lunes, 5 de octubre de 2020

Medellín, un día de luna menguante


Medellín, un día de luna menguante

Algunos nacen para ser amados,
otros se hacen para ser amantes, 
pero yo soy la flor de la insumisión.

Mi querido Danilo 

Acudo a su llamado a través de estas líneas, porque pienso que sigue siendo éste nuestro lugar común, el que mejor nos retrata a ambos.

Hemos caminado sin sabernos hace ya tiempo, por lo que, me resulta bastante agradable volver a comunicarnos después de tan largo y sostenido silencio. Aunque esto confirma que seguimos siendo los mismos, más no lo mismo, me refiero a una forma retenida de la continuidad, que se va dando conforme transcurren una sucesión de momentos que paso a paso nos desplaza para dar lugar a ese otro que vamos siendo.

viernes, 28 de agosto de 2020

Perdido en la creación

Hace unos años, yo conocí a este artista, recuerdo que era un hombre con ojos de luciérnagas. La última vez que lo vi en esta vida, fue junto a la ventana de su habitación modernista. Ese día, lo percibí preocupado en su personalidad. Por cierto, él manifestaba un semblante fantasmagórico. En cuanto a su ocupación; hacía de escritor existencial y por tanto vivía encerrado en su residencia, obrando novelas por la patria de Macombia. Demás como persona, tenía la cara regordeta en medio de su piel blanca, que lo distinguía tan propiamente. Y le gustaba fumar con pasión. Entre los atardeceres, prendía el cigarrillo, adentro en su biblioteca. Tiempo después; pasaba a la estantería y tomaba los libros de siempre. Allí bien, rememoraba las historias de Gabo y Héctor, leía sus obras literarias, las imaginaba con agrado y al nuevo tiempo, pasaba a su escritorio y resuelto se sentaba de frente al computador para rehacer a la literatura artística. Ahí en además su situación, pensaba en los miserables y con deseo febril, se ponía a relatar las atrocidades de sus personajes malditos. El estruendo de los hombres al morir, lo convirtió consecuentemente en un hombre revoltoso con la escritura.

domingo, 23 de agosto de 2020

Zoo

Llegó caminando por una avenida solitaria. A su alrededor, miles de papeles cubrían el suelo. Un viento los levantó junto con tierra, formando una enorme y sucia espiral a su alrededor.

Alzó la mirada y leyó en el umbral de hierro unas letras despintadas. Aún podía leerse con claridad el nombre del lugar: “Zoológico”.

—Una entrada, por favor —dijo él.

—Gracias por la visita, que pase un buen día… Gracias por la visita, que pase un buen día… Gracias por la visita…

El robot de la cabina se había descompuesto; el autómata de tan solo un torso, una cabeza y un brazo, había quedado atrapado en un ciclo infinito.

El visitante se dirigió a la Sección de las otras etnias; un conjunto de jaulas formadas en círculo,

miércoles, 19 de agosto de 2020

Cuatro paredes blancas

Sucedió por primera vez una noche al regresar del trabajo. El perro se apareció de repente, al darme cuenta lo tenía a centímetros de mi pierna; hasta podía sentir el olor que salía de su boca babeante al ladrarme. Era inmenso, negro, de esas razas que suelen matar a los pequeños hijos de los dueños de grandes mansiones. Me mordió; grité de dolor y apretó con fuerza. Fue ahí cuando lo miré fijo a los ojos, y ante mi asombro aflojó su mandíbula; me soltó, tras lo cual cayó al piso. No entendí nada, lo vi quieto —parecía no respirar—, lo pateé y no se movió. Estaba muerto.

Un mes más tarde, desperté sobresaltado un domingo a las ocho de la mañana; mi hijo lloraba, pero no era eso lo que me fastidiaba. Aún aturdido fui a su pieza y lo encontré en la cama; decía —entre sollozos— que esa música no lo dejaba dormir. Ahí me di cuenta cuál era mi molestia: el vecino con esas insufribles cumbias que nos regalaba en el barrio los fines de semana; y en especial a nosotros, que teníamos la desgracia de compartir la pared que separa nuestras casas. No aguanté, me puse el pijama y salí a la calle rumbo a su puerta. El tipo, borracho luego de una noche de vino tinto, me dijo:

—¿Te molesta mi música? Tengo un regalo para vos.

Dio media vuelta, buscó algo en un cajón de la biblioteca, y se vino hacia mí. En ese momento apareció su esposa, la que entre lágrimas le rogó:

—Por favor viejo, dejá eso.

Noté que eso era un arma con el cual me apuntaba

sábado, 15 de agosto de 2020

De héroes y villanos

Encerrado. Aislado del mundo. Condenado sin haber cometido ningún crimen. Mi padre jamás me permitió salir de nuestro hogar y tampoco me dio motivos.

Todo lo que sé de los hombres es gracias a las historias, a las historias que él me contaba; historias de héroes y villanos.

Mi padre se hacía cargo de todos los quehaceres de la casa, y a mí me sorprendía su habilidad a pesar de que le faltaba un brazo. Admiraba además su rapidez en la lectura, rapidez que siempre adjudiqué a su ojo de más.

Todas las noches mi padre me deseaba dulces sueños dándome un beso en la frente. Ese era el único momento en que podía hacerlo, cuando yo estaba acostado, puesto que apenas me llegaba a la cintura.

Una noche la curiosidad me obligó a escapar. Salté por la ventana y

viernes, 14 de agosto de 2020

Ruego desesperado

Cuando era adolescente, me llevaba el mundo por delante y me creía inmortal, dueño de un cuerpo esbelto y atlético, digno de un semidiós. Luego, ya más maduro, empecé a temerle a la lejana muerte y me único anhelo fue encontrar la manera de eludirla. Amasé una inmensa fortuna con el solo propósito de financiar mi empresa. Contraté a los científicos y sabios más renombrados de alrededor del mundo. Finalmente, lo he logrado.

Pero han pasado centenares de años y mi deseo cumplido se ha transformado en una maldición amarga. Daría todo lo que tengo para volver a ser tan mortal como el resto del mundo. Sin dudarlo, entregaría mi vida a cambio de la paz eterna.

Vivo en un eterno suplicio, en una incesante agonía. Me duele cada centímetro de mi maltrecho y anciano cuerpo. Estoy

domingo, 9 de agosto de 2020

La protectora

Si la vida fuera perfecta y las aves, los montes y las calles fueran tan verdes como el esplendor de los amantes que sueñan y de los pajarillos que cantan en las mañanas, no estaría el día de hoy frente a esta estúpida litera cantándole al cielo en busca de la libertad, sintiendo el olor pesado de las cochinadas de mi compañera de cuarto y el horrible sabor de la comida. Yo no tengo la culpa de que ese animal se hubiera atravesado en el tejer de mis días y hubiera destruido con sus bigotes, con su piel y con sus uñas todos los planes que tenía para el fin de semana, sí que menos tengo la culpa de que ese estúpido animal se encuentre el día de hoy tres metros bajo tierra.

Todo comenzó hace ya cuatro días, creo que era martes y hacía calor, a mí me gustaba salir a caminar por las mañanas para ver como las calles, los caños y los árboles se quedaban mirándome con esa mirada triste que se impregnaba en la roma, en las manos, en los zapatos. Solo que ese día no fui a trotar porque mamá me había castigado y tenía prohibido salir, así que me quede en casa haciendo oficio y escuchando música, nada especial en todo caso, me maquille, me tome muchas fotos y vi muchos videos, a eso de las cuatro de la tarde ya estaba irritada y me estaban dando ganas de escaparme por el tejado, mi primo se estaba quedando en la casa con su novia así que tuve que soportar ese estúpido ruido de los besos, y sus ademanes de idiotas enamorados... ¡mierda!

sábado, 8 de agosto de 2020

Tres cuarenta y cinco de la madrugada

Eran las cinco de la madrugada. El viento soplaba con fuerza en el exterior, agitando los ventanales del hospital. Evelyn, quien se encontraba en su primer guardia en el servicio de urgencias, yacía tendida en el suelo a un lado de las escaleras. Cargaba el peso de su consciencia y diecinueve horas sin dormir, un poco de café circulando en su sistema y apenas una galleta en su ya lastimado estómago. Pero lo que más le pesaba no eran sus horas de sueño perdidas y mucho menos su falta de comida o bebida. Su peso estaba regido por el recuerdo de lo que en su primer guardia tuvo que enfrentarse. Cerraba sus ojos pesarosa y a cada momento venía a su mente el recuerdo de aquel cuerpo inerte que dejó en la sala. Sentía qué tal vez se había equivocado de carrera o quizá simplemente no merecía existir. Las lágrimas no dejaban de brotar y rodar por sus mejillas. Desde hacía un buen rato, su celular no dejaba de sonar, pero no tenía ánimos de responder y nada podría ser peor que lo que ya le esperaba como consecuencia de sus actos. Aunque intentaba calmarse para continuar con su jornada, no paraba de llorar. Su amiga Leslie fue a su encuentro por órdenes del doctor Ramón, quien estaba furioso.

—Así que aquí estás, te estuve llamando. Las enfermeras me contaron lo qué pasó —dijo Leslie.

Se puso en cuclillas, aproximándose a Evelyn, quien apenas abrió los ojos para volverlos a cerrar. El llanto que había disminuido luego de media hora de llorar sin control se acentuó.

—El doctor Ramón quiere verte. Está furioso contigo, dice que debiste ir a despertarlo en lugar de hacer todo tu sola. Me amenazó con castigarme si no lograba encontrarte.

—¿Y si, mejor renuncio?

lunes, 3 de agosto de 2020

Inteligencia artificial

La alerta del teléfono se encendió. Se trataba de una luz color violeta que anunciaba la entrada de una llamada del sistema operativo, un aviso de actualizaciones o mensajes del proveedor de los motores de navegación.

Rafael tomó la llamada y el indicador de su tira ciudadana se tornó de un color rosado, algo muy llamativo que le enfadaba sobremanera.

—¿Qué sucede “Alecita”?

El estado de ánimo del interlocutor provocaba una reacción en los circuitos del teléfono, que era capaz de leer los signos vitales de quien lo sostenía, diagnosticando sus emociones de una manera muy acertada, hecho que el sistema operativo interpretó, emitiendo una respuesta.

—¿Qué te tiene tan molesto, Rafael?

Con un profundo resoplido que hizo variar erráticamente los colores de su tira ciudadana, Rafael terminó la comunicación dando una instrucción.

—Alecita, cancela el reporte de actualizaciones. Envía únicamente los mensajes marcados como urgentes.

La voz en el auricular interrumpió a su dueño.

—¿Estás insatisfecho con mi rendimiento, Rafael?

Haciendo acopio de toda su paciencia, el hombre presionó una tecla en el monitor digital. El teléfono se apagó, mientras un olor a flores llegaba a su nariz. El sistema operativo del teléfono, al detectar los elevados niveles de estrés a los que el usuario estaba sometido, liberó una descarga de endorfinas suficiente para equilibrar su estado de ánimo.

viernes, 31 de julio de 2020

Ciegos en las tinieblas


Sé a los fanáticos obnubilados, confieso que ellos están trasnochados y juntos como una pandemia, deambulan dispersos por entre la porquería, todos sucios, van con su vulgaridad.

Como mayoría, ellos circulan detrás de las quimeras; salen temprano a buscar codicias ordinarias, se meten en medio de desfiles grotescos; ni nadie puede frenarlos en sus excesos, hurtan, tragan y vician allí hasta saciarse; realizan una comedia de día.

La fascinación por desorden los nubla.

martes, 21 de julio de 2020

El reciclador de almas

Hay plantas que no he sembrado en mi
huerto. Yo las arranco, pero aparecen una y
otra vez, acompañándome.



*
Una mosca volaba en el consultorio y parecía escribir o dibujar algo en el ambiente.

¡Manuelito! ¡Manuelito! Por favor, atiende, no seas tan distraído. Ahora escucha. Debes ser fuerte. Siento mucho decirte esto, pero los especialistas señalan que tu enfermedad es incurable.

Alcé mi mano, como en la escuela, para opinar:

Pero, doctor, nunca tuve dolor alguno. Al contrario, me siento mejor cada día.

La mosca se había detenido en el techo para escuchar.

Ese bienestar es uno de los síntomas. Cuanto más sano te sientas, más grave estarás.
¿Moriré? Pregunté preocupado.
No, no es mortal; pero deberás cumplir con las indicaciones para frenar su avance sentenció y escribió recetas que ordenaban llenar mi estómago de paliativos.

Me negaba a tomarlas y dispusieron a una enfermera que aparecía incluso en la escuela con las dosis de jarabes y cápsulas. Al verla, me llenaba la boca con bolas de papel, pero ella se las ingeniaba para no fracasar.

Si no obedeces, te llevaré con el reciclador amenazaba.

No le hacía caso, pero, cuando empezaba a jalarme hacia la salida, ahí recién le creía y entonces obedecía porque todos los chicos sabíamos que ese viejo desdentado vendía a los niños desobedientes luego de pesarlos por kilos… ¡Ah!, y si ponías resistencia te fumigaba con su aliento y caías patas arriba como un insecto.

martes, 14 de julio de 2020

Una noche de luna llena


Quince años atrás daba clases en una escuela secundaria nocturna de adultos en las afueras de la ciudad. Una noche de agosto, al finalizar la jornada me dirigí a la parada del colectivo, distante a pocos metros del establecimiento. Al llegar a ella se acercó un vecino del barrio, quien me avisó que a la hora veintidós los choferes de transporte de pasajeros comenzaron con un paro sorpresivo, así que no funcionaba el servicio. Por lo tanto, llamaba a un taxi o caminaba hasta mi casa. Como era fin de mes y tenía mis bolsillos vacíos de dinero, decidí caminar los cinco kilómetros que separaban la escuela del pueblo en donde vivo.

La noche estaba fría, pero al menos la luna llena alumbraba el camino. Disfrutaba el sonido de los insectos y animales nocturnos que, amparados en la oscuridad de la vegetación, daban toda una sinfonía que acompañaba mis pasos sobre la banquina de la ruta. Pasó un coche, y a punto estuve de hacer dedo; no me animé, vaya uno a saber si

jueves, 9 de julio de 2020

Perro faldero


Fragmento del diario de Desorden Mental
04/06/2020:

Me mira, me acecha y me persigue con sus pupilas desde las diez de la noche cuando me senté en la barra de este misterioso bar. Ahí está, sentado a tres metros de mí. Su mirada es un reflejo de la oscuridad misma y del infierno en la tierra, mas no sé si me asusta o me excita imaginar la clase de pensamientos que está teniendo sobre mí.

¿Será que en su mente ya fui suya?

Quizá ahora mismo me está poseyendo de forma grosera, astuta y fascinante.

Me regaño, ¿cómo puedo pensar en eso? Podría estar delante de un loco y mañana mismo

Un encuentro criminal


Mueren las horas. Se caen las auroras del día. Naufragan los sueños. Luego entonces, surgen las sombras de esta noche en la ciudad del crimen. Y con una precipitada voracidad renace la incertidumbre, para descollarse en más homicidios.

En tanto, tras este lóbrego suceder de tinieblas, va reapareciendo una mujer delgada. Ella deambula por la calle oxidada. Camina sola y cabizbaja, con la mirada perdida en su interior. A su instante, va preocupada y percibe un ahondado temor en su flagelada alma. Descubre, las ráfagas del mal que parecen recorrer su cuerpo, agolpando la ebriedad suya, que la consuma.

Más acosan las doce nocturnas; el espacio roto en que salen los espectros

miércoles, 8 de julio de 2020

El chico del traje negro


Después de salir de la escuela, mi grupo de amigos hablaba sobre qué pasaría si un terremoto golpeara la escuela mientras estamos en clases, yo iba detrás de ellos escuchando todo, la verdad mis amigos a veces pueden ser muy molestos. Cuando llegamos a casa de mi amiga escuché pasos dentro del bosque, pero cuando di vuelta no había absolutamente nadie, en mi pueblo todo es bosque y las casas están todas juntas, por eso vamos en grupo de regreso a casa, siempre escucho ruidos en el bosque, probablemente son ardillas o cualquier otro animal.

Por la noche, mientras me preparaba para dormir, lo vi por primera vez, pasaba por la calle vestido con un traje negro muy elegante; como era de noche no podía ver bien su cara, pero lo que me llamaba la atención eran sus ojos azules.

lunes, 6 de julio de 2020

El precio de mi alma


Corría el año 2020, una época gloriosa para la música, sitios repletos de artistas de distintos géneros, tutoriales en internet sobre como sonar como tu artista favorito, prácticamente podías convertirte en un músico de la noche a la mañana.

En un mundo repleto de artistas lo que faltaban eran oportunidades, debido al gran numero de artistas sobresalir era demasiado difícil, la mayoría de la gente no entraba a internet buscando nueva música, sino que se mantenían en su zona de confort y si llegaba algo nuevo y bueno lo acoplaban a ella.

Para un joven músico, cuyo nombre era Elías Castillo, buscar vivir de la música parecía una idea muy lejana. Creció siendo un niño sin aficiones, solo jugar y ver caricaturas, hasta que un día su vida tomo un giro extraño y decidió adentrarse en la música, comenzando a escribir canciones a los ocho años, usando esto solo para enamorar a las niñas de su escuela. Tarde o temprano, lo que comenzó como un juego terminaría siendo un pasatiempo, hasta el punto de llegar a mencionar en su familia que quería dedicarse a eso, recibiendo criticas y burlas de sus familiares.

miércoles, 1 de julio de 2020

El mundo de Líbrame la próxima semana


FICHA DEL LIBRO:
TÍTULO: Líbrame la próxima semana
AUTOR: John Carlos Yunca Cruz
LUGAR Y AÑO DE EDICIÓN: Lima, 2016
GÉNEROS: Novela, realismo mágico
EXTENSIÓN: 173 páginas 
EDITORIAL: Apogeo

Si la literatura griega tiene su Edipo, la latina su Enrique, la checa su Gregorio Samsa; por otra parte, la literatura portuguesa tiene su Santiago y la del habla hispana posee a su Marco, personaje engendrado en el 2016 en la novela: Líbrame la próxima semana, escrita por el peruano John Carlos Yunca Cruz, figura muy querida del país incaico.

A pesar de ser su primer libro encontramos que este autor no se guardó nada, por el contrario amplió y enriqueció las temáticas que encontramos como antecedentes en sus poemas sueltos cuando solo tenía diecisiete años, siendo sus preferidas las denuncias sociales y el amor.

lunes, 29 de junio de 2020

En un mar de muertos


La inscripción está grabada con letras doradas, justo en la placa debajo de un cuadro en particular. Uno que muestra a un hombre parado junto a un faro mirando abajo hacia el océano, donde centenas de esqueletos arrastran a otro sujeto idéntico a él a las profundidades marinas.

Dicha pintura se ubica al centro del salón de juegos de Il casinò della vita. La contemplo por unos momentos, como esperando hallar alguna respuesta o que provoque una epifanía que me ayude a salir de este embrollo. Mi padre decía que un hombre con fe, vale más que uno con suerte.

Lo cierto es que tengo pocas posibilidades. Es la penúltima ronda y sobre la mesa están dos reinas (de diamante y de corazones), un ocho de picas y un as de tréboles.

La chica a mi derecha se levanta, puedo ver el terror en sus ojos. Escucho cómo sus uñas rasgan la orilla de la mesa. Su blusa amarilla está empapada de sudor. Entonces corre. Un estruendo. Cae abatida por la bala. El crupier guarda el arma bajo la mesa.

—Su turno —me dice.

No le atiendo. Observo el humo rojo que emana del cuerpo de la chica y flota por el salón hasta el trono de Mammón quien abre la boca y lo aspira. Toma un pañuelo verde de su solapa y se limpia los labios. Viste un traje color gris oscuro y usa mocasines negros. Su apariencia es la de un hombre rondando los cuarenta. De hecho, cuando entré, temí que se exagerase la fama del lugar. No fue hasta que vi morir a los primeros, hasta que vi como el demonio se alimentaba de sus almas y, por supuesto, hasta que vi ganar al primer jugador, que lo creí. Escuché que lleva siglos consumiendo almas, incluso se corre el rumor que le ganó el alma inmortal a un antiguo dios del mar.

En Il casinò della vita las reglas son sencillas. Se apuesta todo: omnia aut nihil. Sólo hay un ganador por mesa. Seis jugadores. El premio, cualquier cosa que desees. Cien millones de dólares, la mujer de tus sueños, la cura para alguna enfermedad. El demonio lo consigue para ti. Los otros cinco participantes, en cambio… Bueno, ¿quién juega esperando perder?

jueves, 25 de junio de 2020

Unicornio, liberación de esclavos


PRIMERA PARTE

De milenio en milenio, ante la mirada atónita de la gente, una nueva especie de Todopoderosos, suele aparecer bajo el perfil de hombres dioses; cuyo fulgor viene desde el espacio infinito, proyectando sus mundos virtuales, con un resplandor que ilumina el oscurecido panorama de la especie humana. Usando y abusando de un nuevo poder terrenal, usan la tierra y sus moradores como simples elementos de experimentación y cambios drásticos. Controlan el clima, el magma y la corteza terrestre. Por simple azar, pueblos y aldeas desaparecen del mapa, la tierra es deshecha con furia sin tregua y pueblos enteros quedan sin tierras ni herencia alguna.

Y habiéndose ahora creado; otra vez, nuevas castas de poder que emiten sus resplandores sobre la tierra, es que ocurre el nacimiento de Unicornio, entre la tierra sureña, del sol y el aire puro; en ese espacio que queda entre el cielo y el espacio infinito. De un modo casi causal, como si fuera un renegado de su especie.

martes, 23 de junio de 2020

El mago


Sabiendo que ya no tenía más trucos, el mago introdujo una última vez su mano en el sombrero. Desde dentro, otra mano estrechó la suya con fuerza. Jamás salió.

lunes, 22 de junio de 2020

Hojas secas

Ella permanecía de pie junto al auto nuevo, él fumaba nerviosamente mientras leía algún mensaje de su teléfono.

—Entonces, ¿te marcharás?
—Sí, ya te lo he dicho.
—Pero, ¿y entonces? ¿Los sueños? ¿Los planes…? ¿Es que, acaso, me has estado mintiendo?
—No comiences, por favor. Trata de no montar una escena… sabes que odio tus dramas.

Visiblemente exasperada, guardó todos los recuerdos en una maleta que ninguno quiso conservar; las heridas, el amor y los desencantos se secaron en las macetas del jardín artificial que ella le había obligado a sembrar durante todos los años que convivieron.

—No dejes nada, pues nada de lo tuyo ¡me sirve para un cochino carajo!
—Deja de gritar, no es necesario, porque sin importar cuánto te quejes, te voy a olvidar.
Ella lucía tan bella como el día que se conocieron, él trataba de disimular la terrible panza que había desarrollado y no podía enfocar correctamente la vista, merced a los años de desvelos y el abuso en el consumo de azúcar.

sábado, 20 de junio de 2020

Las obras secretas

Junto a Inés, que está siempre ávida de nuevas voces poéticas que nunca la satisfacen, asistí a una nueva edición del ciclo “Las obras secretas”. Lo coordina Orlando, quien veinte años atrás irrumpió en la escena local con una puesta de “La lección de anatomía” protagonizada por travestis. Luego incursionó en las artes visuales y la música, para arribar a las playas de la literatura.

“Las obras secretas” se caracteriza porque los invitados a leer son inéditos, veteranos olvidados, habitantes de pequeñas poblaciones. En cada edición hay un representante local, que lee algo propio y luego hace las presentaciones. Esa noche era el turno de Margarita, que parecía descontenta, embutida en un enterito descolorido que no le sentaba muy bien.

jueves, 18 de junio de 2020

Tierra

Tenemos en nuestros ojos el paisaje virgen,
el hombre que no tuvo piedad,
en nuestras espaldas la marca del látigo,
las mujeres la vagina violada.

Tenemos el grito, el jamás callarnos,
tenemos la lucha y la resistencia,
el polvo y las ruinas,
el aborigen y la Pachamama.

Sentimos el agua,
vertientes sanas,
que, aún castigados,
tenemos carta de libertad.

martes, 16 de junio de 2020

ENSILADOS BAJO LA CONDENACIÓN


LOS CAÍDOS

Nosotros vamos por los desfiladeros,
nos balanceamos con el vértigo,
ponemos en riesgo la conciencia,
cortando dolores de sangre,
este descarrío nos flagela,
ocurre un vacío fugaz,
llegamos al fondo del cañón,
aquí alcanzamos lo más frío,
nos revolcamos en el fango,
por la maldad yacemos en esto negro,
soportando la palidez de nuestras caras,
mientras hay en el ambiente hedores ácidos,
cuyos espesores tenebrosos,
trancan nuestra respiración,
ahorcados estamos en el desdén,
suenan gritos por todas partes y
nuestros cuerpos se asesinan.

jueves, 2 de abril de 2020

Amasijo


Despierta.

Abandona los plácidos sueños de tu cerebro comatoso para hundirte una vez más en la agonía de un nuevo día. Borra esa sonrisa de tu cara. El deber te llama, tu patético cometido como parte de este puto ciempiés humano te está esperando. No podemos permitir que falle ni una sola pata, pues supondría el colapso total de nuestra forma de vida, la cual está avalada por vuestros futuros cadáveres, asegurando el sistema con la energía renovable más limpia jamás obtenida: carroña humana.

martes, 31 de marzo de 2020

Reseña: El Hoyo (2019)

«No llame a los de abajo.
—¿Por qué?
—Porque están abajo.
Los de arriba no le contestarán.
—¿Por qué?
—Porque están arriba. Obvio.»
Nos servimos muchas veces de la ciencia ficción para crear los escenarios más extremos donde poner a prueba la humanidad misma.
El hoyo, o Centro Vertical de Autogestión, como prefieren llamarlo algunos, es una especie de prisión dividida en niveles donde los de arriba tienen poder sobre los de abajo por medio de la comida. La comida va descendiendo desde el nivel uno hasta los más de 200 niveles existentes, dando la oportunidad de comer lo que apetezcan a los de niveles superiores al mismo tiempo que no llega nada a los niveles inferiores. Dato: cada mes cambiará el nivel donde se encuentran cada uno de los internos. Algunas veces se puede estar muy arriba, otras muy abajo; ¿estamos seguros que esto es ciencia ficción?

sábado, 28 de marzo de 2020

El pantano de los peces esqueleto

(Fragmento).

«La lluvia es triste porque nos recuerda cuando fuimos peces.»
—Ramón Gómez de la Serna.
El ritmo de mi cojera es parte de la tétrica orquesta de pasos que luchan por llegar pronto a casa. En el cielo, brillan lágrimas. Huele a miedo (a cloroformo y pólvora). Para darme valor silbo "La Balada de las Balas con Alas de Hada", la canción que oigo en mi cabeza desde niña... Cuánto me hubiera gustado dedicarme a la música en vez de estudiar la licenciatura en cajera de Wal-Mart.

sábado, 7 de marzo de 2020

Los hombres de blanco



No quedaba nada en este mundo para Carlos. El mundo estaba muerto para él.

El reloj sonó a la misma hora de todos los días. La pequeña habitación, gris y desordenada, fue cómplice de su oscuro amanecer, de un despertar sin despertar, de su seguir soñando de pie pero sin soñar.

El tren lo llevó al trabajo, pero solo transportó su cuerpo, el resto de Carlos ya no viajaba en tren.

martes, 3 de marzo de 2020

¿A quién diablos le importa un ángel?

A Nicole C., un abrazo.

Portadoras de un mensaje espiritual del pasado, las obras monumentales de cada pueblo son actualmente testimonio vivo de sus tradiciones seculares. La Humanidad, que cada día toma conciencia de la unidad de los valores humanos, las considera como un patrimonio común y, pensando en las generaciones futuras, se reconoce solidariamente responsable de su conservación.
Prólogo de la Carta Internacional sobre la Conservación y Restauración de Monumentos y Sitios (Carta de Venecia, 1964).

En la Ciudad de México, existe un ángel. Un monumento inaugurado en 1910 dentro de la conmemoración del cententenario de la independencia de México. Es un ícono cultural donde multitudes se han reunido a través de su historia por dos razones principalmente: una es festejar, cuando gana un partido 'importante' La Selección, por ejemplo; y la otra es protestar, manifestar el descontento de minorías o, mejor dicho, de minorías de personas representando la lucha de problemas que nos atañen a todos.

Últimamente, agotando recursos, las feministas han optado por manifestarse también en este monumento. Sin embargo, lejos de mostrar la realidad, los medios de desinformación masiva que cubren los eventos han concentrado la atención en titulares como «Feministas vandalizan otra vez el Ángel de la Independencia» y, haciendo un esfuerzo, describen los daños al pedazo de piedra. Nunca he visto una noticia donde claramente se tomen en cuenta las exigencias de una mujer feminista. Se puede obviar que quieren más seguridad, porque la realidad que viven hoy en día las mujeres en el país es de terror.
© Literatinos
Maira Gall