ENSILADOS BAJO LA CONDENACIÓN


LOS CAÍDOS

Nosotros vamos por los desfiladeros,
nos balanceamos con el vértigo,
ponemos en riesgo la conciencia,
cortando dolores de sangre,
este descarrío nos flagela,
ocurre un vacío fugaz,
llegamos al fondo del cañón,
aquí alcanzamos lo más frío,
nos revolcamos en el fango,
por la maldad yacemos en esto negro,
soportando la palidez de nuestras caras,
mientras hay en el ambiente hedores ácidos,
cuyos espesores tenebrosos,
trancan nuestra respiración,
ahorcados estamos en el desdén,
suenan gritos por todas partes y
nuestros cuerpos se asesinan.

EN LA PESADILLA

La gente se confunde;
sus ojos se rayan, la demencia
los extravía en la borrasca,
el desaliento los envuelve.

Ellos van repletos de desidia;
sus soles se quiebran, la cólera
los empuja hacia el descontrol,
el vicio los comprime.

La muchedumbre se asfixia;
sus venas se dañan, la oquedad
los absorbe en la quietud,
el desespero los enfría.

Desunidos andan sin naturalidad;
sus halos se estallan, la apatía
los deja en la amargura,
el fracaso los consuma.

BAJO LA UMBRÍA

Un joven delira en la necrópolis,
sorprendiendo pesadillas extrañas ante sus ojos,
deambula por entre lo tenebroso,
su mente se turba con ofuscaciones,
sólo desciende hacia lo tempestuoso,
va él como un moribundo por entre fríos de espinas,
captando depravaciones espantosas,
que lo mortifican hasta aterrarlo,
grita sus quejidos de lamentación,
porque siente al profundo dolor,
grave para este presente tan suyo,
padeciendo toda su expiación,
loco se horroriza como un embrujado.

DESVELOS

En la tétrica medianoche; tú, vampiro enlutado,
lloras de pavor ante la soledad,
mal empalideces a lo agobiado, los embrujos del alma,
no hay nadie alrededor tuyo, que te consuele,
sólo estás en el panteón del castillo,
reprimido por el íntimo dolor, dando mareos quejumbrosos,
allí donde permaneces escondido en lo espeluznante;
tú captas unas perversiones de tragedia, impresionas lo lacrimoso,
te sumes entre desesperos penumbrosos,
que mortifican tu mente, la existencia gritas tormentosa,
tus anhelos se han ido lejos, pueden las decepciones contigo,
perdido expías por entre lo gótico y
cada vez peor, desvariando en lo espectral,
te hundes bajo lo soterrado.

MUERTO EN VIDA

Un prisionero está ojeroso y
la soledad lo acaba, ella
arranca sus posibles destinos,
le apaga la vela del soñar.

Yace él contra su fuerza reprimido,
se sabe entre rejas, entre cadenas,
respira, pero no existe para nadie.

A solas, se va ahogando en el olvido,
constreñido bajo su desasosiego,
ve correr el deterioro de su vejez.

Menos el silencio ni lo salva,
hasta el extremo alcanza a vedarlo,
ser un preso rescinde su existencia,
tanto que termina por agujerarle la mente.

Puedes encontrar el poemario completo acá:
https://issuu.com/rusveltnivia/docs/rusvelt_nivia_castellanos_-_ensilad_b25c7c08c00a4d
O acá:
https://es.calameo.com/books/005235983b116cb031a8f

Comentarios

  1. Mandé un poema, Levantar vuelo, me dijeron que lo iban a publicar y nunca sucedio

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