viernes, 31 de julio de 2020

Ciegos en las tinieblas


Sé a los fanáticos obnubilados, confieso que ellos están trasnochados y juntos como una pandemia, deambulan dispersos por entre la porquería, todos sucios, van con su vulgaridad.

Como mayoría, ellos circulan detrás de las quimeras; salen temprano a buscar codicias ordinarias, se meten en medio de desfiles grotescos; ni nadie puede frenarlos en sus excesos, hurtan, tragan y vician allí hasta saciarse; realizan una comedia de día.

La fascinación por desorden los nubla.

martes, 21 de julio de 2020

El reciclador de almas

Hay plantas que no he sembrado en mi
huerto. Yo las arranco, pero aparecen una y
otra vez, acompañándome.



*
Una mosca volaba en el consultorio y parecía escribir o dibujar algo en el ambiente.

¡Manuelito! ¡Manuelito! Por favor, atiende, no seas tan distraído. Ahora escucha. Debes ser fuerte. Siento mucho decirte esto, pero los especialistas señalan que tu enfermedad es incurable.

Alcé mi mano, como en la escuela, para opinar:

Pero, doctor, nunca tuve dolor alguno. Al contrario, me siento mejor cada día.

La mosca se había detenido en el techo para escuchar.

Ese bienestar es uno de los síntomas. Cuanto más sano te sientas, más grave estarás.
¿Moriré? Pregunté preocupado.
No, no es mortal; pero deberás cumplir con las indicaciones para frenar su avance sentenció y escribió recetas que ordenaban llenar mi estómago de paliativos.

Me negaba a tomarlas y dispusieron a una enfermera que aparecía incluso en la escuela con las dosis de jarabes y cápsulas. Al verla, me llenaba la boca con bolas de papel, pero ella se las ingeniaba para no fracasar.

Si no obedeces, te llevaré con el reciclador amenazaba.

No le hacía caso, pero, cuando empezaba a jalarme hacia la salida, ahí recién le creía y entonces obedecía porque todos los chicos sabíamos que ese viejo desdentado vendía a los niños desobedientes luego de pesarlos por kilos… ¡Ah!, y si ponías resistencia te fumigaba con su aliento y caías patas arriba como un insecto.

martes, 14 de julio de 2020

Una noche de luna llena


Quince años atrás daba clases en una escuela secundaria nocturna de adultos en las afueras de la ciudad. Una noche de agosto, al finalizar la jornada me dirigí a la parada del colectivo, distante a pocos metros del establecimiento. Al llegar a ella se acercó un vecino del barrio, quien me avisó que a la hora veintidós los choferes de transporte de pasajeros comenzaron con un paro sorpresivo, así que no funcionaba el servicio. Por lo tanto, llamaba a un taxi o caminaba hasta mi casa. Como era fin de mes y tenía mis bolsillos vacíos de dinero, decidí caminar los cinco kilómetros que separaban la escuela del pueblo en donde vivo.

La noche estaba fría, pero al menos la luna llena alumbraba el camino. Disfrutaba el sonido de los insectos y animales nocturnos que, amparados en la oscuridad de la vegetación, daban toda una sinfonía que acompañaba mis pasos sobre la banquina de la ruta. Pasó un coche, y a punto estuve de hacer dedo; no me animé, vaya uno a saber si

jueves, 9 de julio de 2020

Perro faldero


Fragmento del diario de Desorden Mental
04/06/2020:

Me mira, me acecha y me persigue con sus pupilas desde las diez de la noche cuando me senté en la barra de este misterioso bar. Ahí está, sentado a tres metros de mí. Su mirada es un reflejo de la oscuridad misma y del infierno en la tierra, mas no sé si me asusta o me excita imaginar la clase de pensamientos que está teniendo sobre mí.

¿Será que en su mente ya fui suya?

Quizá ahora mismo me está poseyendo de forma grosera, astuta y fascinante.

Me regaño, ¿cómo puedo pensar en eso? Podría estar delante de un loco y mañana mismo

Un encuentro criminal


Mueren las horas. Se caen las auroras del día. Naufragan los sueños. Luego entonces, surgen las sombras de esta noche en la ciudad del crimen. Y con una precipitada voracidad renace la incertidumbre, para descollarse en más homicidios.

En tanto, tras este lóbrego suceder de tinieblas, va reapareciendo una mujer delgada. Ella deambula por la calle oxidada. Camina sola y cabizbaja, con la mirada perdida en su interior. A su instante, va preocupada y percibe un ahondado temor en su flagelada alma. Descubre, las ráfagas del mal que parecen recorrer su cuerpo, agolpando la ebriedad suya, que la consuma.

Más acosan las doce nocturnas; el espacio roto en que salen los espectros

miércoles, 8 de julio de 2020

El chico del traje negro


Después de salir de la escuela, mi grupo de amigos hablaba sobre qué pasaría si un terremoto golpeara la escuela mientras estamos en clases, yo iba detrás de ellos escuchando todo, la verdad mis amigos a veces pueden ser muy molestos. Cuando llegamos a casa de mi amiga escuché pasos dentro del bosque, pero cuando di vuelta no había absolutamente nadie, en mi pueblo todo es bosque y las casas están todas juntas, por eso vamos en grupo de regreso a casa, siempre escucho ruidos en el bosque, probablemente son ardillas o cualquier otro animal.

Por la noche, mientras me preparaba para dormir, lo vi por primera vez, pasaba por la calle vestido con un traje negro muy elegante; como era de noche no podía ver bien su cara, pero lo que me llamaba la atención eran sus ojos azules.

lunes, 6 de julio de 2020

El precio de mi alma


Corría el año 2020, una época gloriosa para la música, sitios repletos de artistas de distintos géneros, tutoriales en internet sobre como sonar como tu artista favorito, prácticamente podías convertirte en un músico de la noche a la mañana.

En un mundo repleto de artistas lo que faltaban eran oportunidades, debido al gran numero de artistas sobresalir era demasiado difícil, la mayoría de la gente no entraba a internet buscando nueva música, sino que se mantenían en su zona de confort y si llegaba algo nuevo y bueno lo acoplaban a ella.

Para un joven músico, cuyo nombre era Elías Castillo, buscar vivir de la música parecía una idea muy lejana. Creció siendo un niño sin aficiones, solo jugar y ver caricaturas, hasta que un día su vida tomo un giro extraño y decidió adentrarse en la música, comenzando a escribir canciones a los ocho años, usando esto solo para enamorar a las niñas de su escuela. Tarde o temprano, lo que comenzó como un juego terminaría siendo un pasatiempo, hasta el punto de llegar a mencionar en su familia que quería dedicarse a eso, recibiendo criticas y burlas de sus familiares.

miércoles, 1 de julio de 2020

El mundo de Líbrame la próxima semana


FICHA DEL LIBRO:
TÍTULO: Líbrame la próxima semana
AUTOR: John Carlos Yunca Cruz
LUGAR Y AÑO DE EDICIÓN: Lima, 2016
GÉNEROS: Novela, realismo mágico
EXTENSIÓN: 173 páginas 
EDITORIAL: Apogeo

Si la literatura griega tiene su Edipo, la latina su Enrique, la checa su Gregorio Samsa; por otra parte, la literatura portuguesa tiene su Santiago y la del habla hispana posee a su Marco, personaje engendrado en el 2016 en la novela: Líbrame la próxima semana, escrita por el peruano John Carlos Yunca Cruz, figura muy querida del país incaico.

A pesar de ser su primer libro encontramos que este autor no se guardó nada, por el contrario amplió y enriqueció las temáticas que encontramos como antecedentes en sus poemas sueltos cuando solo tenía diecisiete años, siendo sus preferidas las denuncias sociales y el amor.
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Maira Gall