miércoles, 25 de noviembre de 2020

Guía para pasar desapercibido cuando se viaja por el tiempo | J. R. Spinoza

Desde el año 3026, los viajes en el tiempo son posibles. Posibles sí… pero costosos. Un viaje al río Futaleufú en el verano de 1993 para navegar en kayak y beber de sus deliciosas aguas cristalinas cuesta aproximadamente setenta mil euros. Ir al festival Woodstock de 1969, para escuchar a Santana y Jimi Hendrix vale entre sesenta y sesenta y cinco mil euros. La agencia TimeExpress acaba de sacar un viaje a la Deutsche Nationalbibliothek de 1983, para escuchar de viva voz a Michael Ende leer su mayor obra: La historia Interminable. El paseo cuesta ochenta mil euros. Dinero que por supuesto no tengo. Afortunadamente siempre está la piratería.

martes, 24 de noviembre de 2020

Carta a un viejo primer amor | Eda

A mi querido Dalex, mi primer amor.

Hola, quisiera compartir algunas pocas cosas contigo. ¿Sabes? El día de hoy amanecí pensando en ti, en lo feliz que fui a tu lado, lo mucho que me gustaba tenerte junto a mí, mirar como nuestras manos encajaban de manera perfecta al entrelazarlas, como nuestros corazones se unían en un solo latido, me regocijaba estando cerca de tu vida, recostar mi cabeza sobre tu hombro y subir la mirada lentamente y que se encontraran, no existía necesidad de pronunciar palabra alguna porque ciertamente los ojos son la ventana del alma y en ese silencio estaba todo lo que necesitaba.

martes, 17 de noviembre de 2020

Terapia | Juan Valentín López V.

Eran cerca de las cinco de la tarde, la luz entraba por la ventana dando en la espalda del hombre, éste revisaba los documentos sobre su mesa detenidamente.

—¡Cecilia! ¡Cecilia! —llamó dos veces a su secretaria, al ver que esta no contestaba quizá por la distancia entre los dos, o el bajo tono de su voz, tomó el teléfono y le llamó.

—¡Cecilia! Por el amor de Dios, llevo diez minutos llamándola.

—Sí señor, discúlpeme no le escuché, ¿en qué puedo ayudarle?

—Todavía queda una paciente, ¿verdad?

—Dos, señor, uno es el que le dije hace media hora…

—Haga pasar al primero Cecilia, y verifique en la agenda cuántas citas tenemos, mañana quiero irme temprano.

—¡Sí señor, ya mismo!

Unos minutos después entraba un hombre bien vestido, perfectamente peinado, delgado y recién afeitado, el hombre caminó tímidamente hasta el doctor, y le saludó de mano.

martes, 10 de noviembre de 2020

Desaparecidas | Daniel Barrera Blake

Como cada noche al llegar a casa, se desparramó en el sillón frente al televisor y comenzó el ritual de quitarse los zapatos, el arma y ahora también el cubre bocas. Y en medio de ese ritual, que en realidad era una lucha contra su abultado abdomen, recordaba al Toño en aquellos tiempos que terminó su preparación oficial como criminólogo forense, técnico en crímenes informáticos y cuanto curso policial tuvo la oportunidad de estudiar. Con el cuerpo atlético, la sonrisa ancha y paso altivo, andaba el Toño. Quería comerse a todos los criminales del mundo, prometía reformar al país desde sus instituciones judiciales y de justicia. Aquellos tiempos del Toño habían quedado atrás, ya solo era Antonio Anzures, nombre de pila de alguien serio, de alguien respetable que juega bajo las reglas de la comisaría sin dar problemas. Y también nombre de alguien con el espíritu corrompido por el sistema… “Antonio Anzures, nombre de un perdedor”, pensó.

sábado, 7 de noviembre de 2020

El espejo | Joanna Munis

En mi casa mi familia ha tenido varios espejos, siempre se terminaban quebrando. Nunca les presté mucha atención hasta que un espejo antiguo llegó a mi vida porque mi padre pondrá un negocio de venta de muebles y yo viajé de la capital, Montevideo, a su casa y encontré en mi cuarto sobre un gran mueble al hermoso espejo colocado parado. Primero, una noche al verlo, sentí que estaba cargado de mucha energía. Pero me fui de casa y luego de meses regresé, en el segundo semestre y lo volví a ver. Me he encontrado con una relación especial, me hace percibir un plano del otro lado y me siento segura como ante a un amigo ancestral.

miércoles, 4 de noviembre de 2020

El desfile | Sandra Patricia Galarza

Sucumbir

al laberinto  de las dificultades

sin intentarlo.

Embarrarse

en el lodazal de las dudas,

en la  búsqueda

de respuestas inconclusas.

lunes, 2 de noviembre de 2020

La divina alegoría | Rusvelt Nivia Castellanos

Si la profunda memoria no me falla, durante este veloz instante, vuelvo a mi recordada fuga del castillo infernal; hace un siglo imaginario de ustedes, hombres de cuerpos móviles, ustedes seres mortales, seres miedosos al amor. Ya respecto al tiempo, me lo pasé sufriendo abajo de sus dominios terrenales, durante casi todo un milenio errático. Fui ciertamente para aquella existencia, una luminosa retratista en aquel mundo de sonámbulos; un mundo plagado de seres malsanos y bestias a la vez homicidas. Menos mal, mediante mi facultad creadora, sigo aún con vida; pero ya me sé residente en otro universo posible, descubierto años antes, por mí arte del dibujo.

domingo, 1 de noviembre de 2020

Melancolía al escribir | Path Lune

Cuando escribía en medio de las clases, sentía que era ingenuo pretender dividir mi atención. Al conocer mis inclinaciones, sabía que me había entregado a esta tarea de mi pulso, de un ritmo y una narrativa que podía emerger en cualquier instante. Sabía que al escribir en medio de un tema en curso, me estaba perdiendo de otra revelación, de otra experiencia. Sabía que mi participación en clase era incipiente, apenas podía podía detenerme sobre algunas palabras que alcanzaba a desmenuzar como la carne en las manos de las abuelas. Con paciencia. Pero a veces el ritmo acelerado del discurso, me hacía pensar que estaba en una esfera esquizofrénica de confusión y dispersión por la velocidad que se saltaba los temas, las discusiones, y a menudo no tardaba en sentir ese vacío.

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