lunes, 7 de diciembre de 2020

La complejidad compositiva, lingüística y de personajes en la obra de Miguel de Cervantes Saavedra | Yisel del Castillo Cruz

El ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, es considerada la obra cumbre de la literatura en lengua castellana. Escrita a principios del siglo XVII, retrata claramente el cambio del pensamiento del Renacimiento al Barroco, aunque el tema que desarrolla está ligado directamente con los aspectos medievales.

Su autor, Miguel de Cervantes y Saavedra escritor de transición entre el Renacimiento y el Barroco porque vive y desarrolla su obra a finales del siglo XVI e inicios del XVII, es el creador de la novela moderna. En él existe el individuo del Renacimiento con gran sabor erasmista y también el sutil, cauto, reflexivo y equívoco Barroco. Comprende el drama nacional, percibe la frustración y la depresión material y espiritual de España. Transforma el heroísmo de los tiempos épicos en caricatura a través de su personaje don Quijote.

Desde la primera mitad del siglo XV, comienza en España el influjo de la novela caballeresca, a partir de una serie relatos de esta índole que tuvieron su nacimiento en el norte de Francia. Temáticamente estaban muy a tono con los hechos de armas que propiciaba la Guerra de Reconquista y el mundo bélico feudal de la península. Al respecto Ricardo Viñalet señala: “La novela caballeresca refleja nítidamente los rasgos más característicos del siglo, en el cual se combinan los elementos tradicionales de la Edad Media feudal y las primeras señales del arte renacentista. Los temas del valor y la heroicidad caballeresca son tratados de una forma nueva. Ya no es la guerra la motivación de las hazañas, sino el afán de aventuras del caballero que arriesga su vida por su amada”. (Viñalet, 1986, p. 89). Estas novelas narran las aventuras de un caballero que en solitario enfrenta amoríos, batallas y terribles desafíos con grandes muestras de honor, fidelidad y amor a una dama.

Sobre esta obra se ha escrito y estudiado mucho desde diversos puntos de vista. Muchas personas conocen sus personajes, Don Alonso Quijana y Sancho Panza, han oído hablar del eterno amor del Quijote, Dulcinea del Toboso, o de algún otro, sin embrago en la obra hay variedad de personajes, cada uno representa una manera de ver la vida.

El fin de este trabajo es valorar por qué El ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha tiene complejidad compositiva, a partir del análisis de una de sus novelas intercaladas: Cardenio y Luscinda.

El desarrollo de las sociedades siempre está en paralelo con el desarrollo de las jerarquías. Las jerarquías establecidas cargan las responsabilidades de mantener el control socialmente, económicamente, políticamente, etc. Para realizar estas responsabilidades, las personas en poder tienen que imponer ideales que se convierten en normas de la sociedad. Miguel de Cervantes emplea una reflexión de la sociedad en su novela Don Quijote de la Mancha para criticar estas jerarquías sociales a través de las aventuras del protagonista, que trata de resolver las injusticias que existen en su mundo, con la mentalidad salvadora de un caballero andante. Cervantes incorpora narrativas múltiples para ilustrar los problemas que existen en las facetas diferentes de la sociedad.

La narrativa mágicamente moderna de Cervantes da voz a una deslumbrante diversidad de personajes con varias creencias y perspectivas, y presenta una ironía matizada, una perspectiva humanista y una marcada delantera cómica.

Los personajes cosmopolitas o distinguidos como el duque y la duquesa son frecuentemente superficiales y desagradables. El énfasis del autor en estas diferencias de clases y valor es la razón principal por la que Don Quijote fue una obra tan alborotadora en su tiempo. Algunos personajes muestran una profunda inquietud por su honor personal y otros en cambio no lo hacen. Cervantes involucra que cualquiera de las dos opciones puede llevar a resultados buenos o desastrosos.

Anselmo por ejemplo es tan defensor del honor de su esposa que desconfía de su fidelidad, lo que posteriormente resulta en su fraude y su muerte. Del mismo modo, la obsesión de don Quijote con su título lo lleva a luchar con las partes que nunca lo hacen provocar o hacer daño. Por otro lado la actitud de Dorotea por su honor personal la lleva a perseguir a Fernando con consecuencias felices para ambos.

En estos ejemplos se ve que los personajes que se ocupan especialmente de los códigos de honor prescritos socialmente, como Anselmo y don Quijote, se hallan con dificultades, mientras que aquellos que se plantean proteger su propio honor personal, como Dorotea, se hallan con éxito.

La atracción por tales conceptos públicos de honor puede ser llevada a un extremo, dominando la vida y llevando a la ruina. Inicialmente Sancho presenta tal fascinación, que confunde el honor con el estatus social, pero después se da cuenta de que la ambición excesiva solo crea problemas.

Con respecto al romance, aunque varias personas en el mundo de don Quijote parecen haber renunciado al amor romántico, el Caballero y algunos otros personajes mantienen este ideal.

El amor de don Luis por Clara, la historia de la cautiva Zoraida; son contextos en los que el amor romántico se realza por encima de todo. Irónicamente la propia devoción de don Quijote por Dulcinea se burla del amor romántico, empujándolo al extremo mientras que idolatriza a una mujer que nunca ha visto.

Por otro lado los libros enseñan e informan a los ignorantes y facilitan una salida imaginativa para los personajes con vidas aburridas. Los caballos representan el movimiento y el estado en la novela y, frecuentemente denotan el valor o la clase de un personaje y son también sus compañeros de aventuras.

Las posadas que surgen a lo largo de la novela son lugares de encuentro para personas de todas las clases. Los únicos sitios donde los segregados intercambian historias. Estas representan el descanso y la comida, pero también la corrupción y la codicia, ya que varios posaderos en la novela son tortuosos.

En la historia se distinguen varios tipos de narradores, donde se encuentran hasta los mismos personajes. El narrador principal es omnisciente, está presente mayormente dentro de la obra, hasta toma actos como suyos y se hace cargo de lo que narra. El narrador ficticio es un personaje creado por Cervantes, quien traduce el libro y además escribe partes de él, su nombre es Cide Hamete Benengeli, un historiador musulmán. El último tipo de narrador que se presenta son los propios personajes, quienes narran situaciones de sus vidas o como testigos de otras.

A la hora de caracterizar al narrador en un determinado fragmento de la obra es importante analizar el uso de los tiempos verbales. Mientras que el pretérito perfecto simple es la forma por excelencia utilizada en la narración, el pretérito imperfecto se suele utilizar en la descripción. Por otra parte el presente es la forma utilizada ordinariamente en los diálogos. Cervantes inventa un entramado de distintos narradores cuyas visiones se completan, se complementan y hasta se critican entre sí.

La cronología interna del relato, el tiempo del relato mantiene casi siempre un orden lineal, acorde con la sucesión temporal de los hechos de la historia. Don Quijote emplea en sus dos primeras salidas, treinta y ocho días, repartidos en dos días para la primera, dieciocho días de descanso en casa y otros dieciocho para la segundo. Los detalles de esto se dan en la obra minuciosamente. Como por ejemplo de ser el primer día viernes y caer el último en domingo (la llegada de don Quijote a la aldea enjaulado, a la que por ser domingo todo el vecindario estaba en la calle). Todo esto marca un espacio de tiempo de treinta y ocho días que van de un viernes al sexto domingo siguiente.

Estos desbarajustes en el tiempo pueden haber sido descuidos y olvidos de Cervantes, atención al tiempo mitológico y no al real, mayor preocupación por la verdad poética que por la histórica… Cervantes rompe con la secuencia lineal del relato en favor de la simultaneidad temporal de lo ocurrido.

Insertadas en la trama principal se suceden varias historias interpoladas. Su función es la de crear ilusión de realidad haciendo que los personajes de la trama principal se conviertan en puros testigos.

Las interpolaciones constituyen también una muestra de todos los géneros narrativos de la época: novela pastoril (Grisóstomo y Marcela), sentimental (Clara y don Luis), novela italiana (El curioso impertinente).

Si bien la historia principal se ve interrumpida por novelas interpoladas, estas a su vez son interrumpidas por otras o por el retorno del narrador a la acción.

El espacio de esta obra es real pues se desarrolla en lugares que se pueden ubicar geográficamente como la ciudad de Toledo, la Mancha, Zaragoza y el río Ebro.

La novela se estructura en torno a las tres salidas de don Quijote así que el espacio es un poco itinerante, es decir, el personaje emprende el viaje desde su aldea en la Mancha y recorre distintos lugares de la geografía española: primera salida (distintos lugares de la Mancha próximos a la aldea), segunda salida ( los campos de Montiel y Puerto Lápice, la Mancha; Sierra Morena, Andalucía), y la tercera salida (El Toboso y cueva de Montesinos, la Mancha; tierras de Aragón; tierras de Cataluña; Barcelona).

Con el Quijote se puede decir que la prosa española alcanzó su cumbre. Esta obra no posee un estilo informe, sino que es admirablemente polifónico ya que se combinan todos los niveles de la lengua que creó la prosa del Renacimiento, a veces con forma paródica o imitación burlesca.

Los personajes se expresan con mucha riqueza, cada uno habla según su condición y su estado de ánimo; así se pueden oír las voces de la ciudad y la aldea, de los cabreros y los aristócratas, de mozas y de clérigos, de la más noble retórica o del vocabulario más vulgar y de la infinidad de tonos de don Quijote según sea su humor y la expresión sensata de Sancho con sus refranes. Don Quijote emplea un lenguaje arcaizante propio de los libros de caballería o en los romances antiguos con ejemplos de lenguaje culto y literario. Por otro lado la parodia en la obra se sirve de recursos como la ironía y la exageración.

El diálogo cobra gran importancia donde los personajes se escuchan y se comprenden, se ayudan a cambiar su personalidad y perspectiva: don Quijote se sanchifica y Sancho se quijotiza.

El humor es constante en la obra, es respetuoso con la dignidad humana de los personajes.

La oralidad del lenguaje cervantino que aproxima al lector a los personajes y al realismo facilitando si identificación y complicidad con los mismos.

La novela representa el enfrentamiento entre idealismo y realismo, corporizados en la figuras de don Quijote y Sancho. Cervantes deja claro sus ideales de libertad y victoria. El primero es uno de los aspectos centrales de la obra, tema que permite entender mejor el siglo que refleja y la sociedad que quedaba fotografiada en sus páginas. El Quijote frente a la justicia legal pone la justicia natural, que se diferencia de la primera por carecer de un código concreto de penas y delitos y de un aparato represivo que impone su acatamiento como fuerza. Defensor del mundo mítico de la Edad de Oro en la barroca edad de hierro en que le tocó vivir, don Quijote aboga por una sociedad ideal en la que no exista propiedad privada, en la que la naturaleza de por sí misma sustento, sin necesidad de trabajar; en la que no haya necesidad de jueces ni de justicia. Idealismo utópico y rechazo simultáneo de todo sistema autoritario, imposición violenta de un hombre sobre otro. La inquisición, la libertad, los preceptos católicos y la ironía son muy manejados por Cervantes a lo largo de la obra.

Don Quijote de la Mancha enseña muchos aspectos de la sociedad que describe, una sociedad en crisis (guerras, violencia, bandolerismo, pobreza) que lucha por buscar tiempos dorados. El Caballero a pesar de sus locuras hacía una crítica seria de los problemas de su época. Él mismo afirma que su empeño es restaurar la caballería andante, volver atrás buscando los ideales y principios que el presente había olvidado, un deseo de reformar la sociedad corrupta.

Hay una búsqueda del ideal del amor; el romance principal no llega a darse, por eso aparecen diferentes historias de amor, algunas desgraciadas por concepciones de vidas rigurosamente ligadas a la libertad (Marcela y Grisóstomo) o por una inseguridad patológica (novela insertada del curioso impertinente). Así mismo aparece el tema de los celos. A través de las cartas el autor evidencia que don Quijote tiene todas las cualidades de un hidalgo.

En la novela aparecen elementos propios del humanismo renacentista encabezados por el antropocentrismo ya que don Quijote es el centro de todo. Don Quijote lucha por el ser humano, por la libertad, por el libre pensamiento, por la justicia.

El ataque a la ortodoxia católica y la promulgación de una doctrina basado en la pureza evangelista. La idea de virtud por la cual el poeta se hace inmortal a través de su obra; las hazañas del Quijote son para esto, para trascender, es decir, lo que busca el hidalgo por medio de sus sucesos es conseguir el amor de su amada, parecerse a sus héroes y quedar inmortalizado como ellos por sus aventuras que serán escritas por un famoso historiador.

Don Quijote de la Mancha fue la primera novela moderna. Es una obra rica en sátiras literarias y políticas de la época, en referencia a las novelas de caballería y en juegos que fundaron el género de la novela tal y como se comprende hoy en día. Se trata de un referente universal de la cultura española y europea del momento, y una verdadera joya de la literatura.

Esta obra aportó la fórmula del realismo. Tal como había sido ensayada y perfeccionada en la literatura castellana desde la Edad Media. Caracterizada por la parodia y la burla de lo fantástico, la crítica social, la insistencia en los valores psicológicos y el materialismo descriptivo. Creó la novela polifónica, que interpreta la realidad desde varios puntos de vista.

El ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha es una obra de gran complejidad compositiva por el uso de las novelas intercaladas, la variedad de narradores, el tiempo de la narración unas veces lineal y otras en retrospectiva, el uso de un gran número de personajes con diferentes matices y lenguaje, con concepciones variadas; los recursos literarios como la exclamación, la exageración… los diferentes estratos sociales reflejados en la retórica, el manejo de la extensión de la obra para que no resulte aburrida y tediosa al lector, las características de la época que recoge... en fin, esta obra es una mezcla de todo.

BIBLIOGRAFÍA

  • »Arias y de la Canal, Fredo: “El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha (1608) de Miguel de Cervantes. Edición fascimilar. Frente de Afirmación Hispánica, México, 205.
  • »Las fuentes literarias de Cervantes. Tercera edición. Frente de Afirmación Hispánica, México 2012.
  • »Canavaggio, Jean: Cervantes. Espasa Libros 2003.
  • »Castro, Américo: El pensamiento de Cervantes y otros estudios cervantinos. Trotta, 2002.
  • »https://www.elcaballerohidalgo.blogspot.com
  • »https://www.es.slideshare.net (Voces narrativas del Quijote)
  • »https://www.rinconcastellano.com
  • »https://www.conlosojosdecervantes.wordpress.com
  • »https://www.blogdeliteraturalibros.blogspot.com
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